Proyecto de vida empresarial

Personas que conocen el negocio completo...
Ser o no ser

Mexicanismo utilizado para nombrar una microempresa…

Si ya decidiste poner un changarro[1] es algo que te va demandar mucho tiempo y esfuerzo, por este motivo debes entonces elaborar más que solo un plan de negocios, debes iniciar una reflexión más profunda que incluya un proyecto de vida, donde debes reforzar tus valores, tus habilidades y tus conocimientos, cuidar tu salud porque lo peor que le puede pasar a alguien que inicia esta aventura es enfermarse.

En el trasiego de valores interviene fuertemente la voluntad de la persona, es una decisión que requiere de experiencia, iniciativa y riesgo, este punto marca el rumbo en una pendiente ascendente que después de un tiempo empieza a descender para volver a iniciar en un proceso de aprendizaje y des aprendizaje, que con el tiempo se convierte en experiencia y voluntad.

La voluntad se educa a base de ejercicios repetidos de entrenamiento, a través de los cuales uno busca lo mejor, aunque le cueste.[2] Es un ejercicio personal que sirve de detonante para iniciar el camino al logro de la meta, que en nuestro caso sería poner un changarro, el primer punto será reforzar el SER de la persona, los valores en los que crees, aquello que te motiva a seguir, tener un ideal que te haga reflexionar a la hora de las decisiones difíciles, y cuando sientas que ningún esfuerzo vale la pena, éste será el faro que te lleve a puerto seguro.

Actualmente contamos con excelentes técnicos y personas que saben HACER la actividad, iniciaron como aprendices en algún taller o acompañando al maestro como ayudantes, así como ellos, si tu deseo ultimo es poner un changarro, entonces debes acompañar a aquellas personas que tengan ya un changarro establecido y que sea su forma de vida, si quieres aprender criterios de negocios júntate con alguien que maneje estos criterios de manera natural, conoce su ambiente de negocios, observa y aprende, toma nota de los aciertos y desaciertos, saca tus conclusiones, lee a los grandes genios de los negocios, toma sus consejos, pero no te alejes de la meta, no dejes que la dispersión te seduzca, no quieras abarcar más de lo que puedes alcanzar, poco a poco muy a menudo, no es una carrera de velocidad a la que hay que llegar primero, más bien debe ser un deseo genuino de trascender en el tiempo.

Otro aspecto importante es el TENER, en este difícil camino del arte de los negocios el tener se convierte en parte sustantiva de permanencia en el mercado, es la diferencia entre existir y dejar de ser (del changarro), se requiere de disciplina y una visión clara de negocios, conocer el flujo del dinero[3] , trabajar con criterios de negocios con un fin en mente, la generación de riqueza y de trabajo, que en condiciones de justicia y equidad, actúa como motor del desarrollo de las sociedades, de la persona humana y vehículo de superación de la pobreza.[4]

[1] Changarro; Mexicanismo utilizado para nombrar una microempresa

[2] Rojas, E (1994) La conquista de la voluntad. Madrid, España: Ediciones temas de hoy

[3] Kiyosaki, R (2000) El cuadrante del flujo del dinero

[4] Doctrina Social de la Iglesia

Empleados y changarreros

Heroes desconocidos; pequeño y micro empresario
La conquista de la voluntad

Una decisión única en la vida…

En la actualidad la búsqueda de trabajo se ha convertido un verdadero viacrucis, los jóvenes son la población vulnerable a esta encrucijada de poner un negocio o emplearse para conseguir un ingreso.

Quien busca trabajo no lo va encontrar, porque trabajo no es algo que se “busque” y que se “encuentre”, el trabajo no existe, el trabajo hay que generarlo partiendo de una necesidad, partiendo de un problema que necesita una solución.

El hombre light con su escala de valores en otro nivel[1], una sociedad muy debajo de los niveles de legalidad, el hombre falto de sentido, un clase empresarial a la defensiva cuidando celosamente su patrimonio, un estado cuestionado en todos los niveles, un mercado volátil blanco de ofertas mal intencionadas, son escenarios que debemos estudiar para entender la situación precaria de muchos que buscan desesperadamente una oportunidad de vida.

Veo con agrado a muchas personas decir que van a poner un changarrito, “que será el negocio de su vida, algo que los va a sacar  “del hoyo”, y cuando les pregunto ¿de qué? La respuesta ha sido en gran medida, – de lo que caiga-.

También conozco gente que cuenta con un empleo, donde gran parte de su tiempo-vida lo ha dedicado a hacer su trabajo, cumplir con los estándares de productividad, cumplir con lo que se le pide… y cuando platico con ellos se sienten explotados, incomprendidos por el jefe, sienten que merecen más, que no valoran su trabajo.

Dos situaciones distintas que merecen nuestra atención, no para ver cual es mejor, más bien para situar a la persona y entender que es lo que está sucediendo en su entorno, hacia donde debemos dirigir los esfuerzos directivos y sobre todo como evitar recurrencias que estancan el crecimiento socio-económico.

Kiyosaki plantea en el cuadrante de flujo del dinero[2] la tetralogía empleado, autoempleado, inversionista, dueño de negocio, en un juego de negocios donde el ganador es don dinero, sin embargo plantea un sistema interesante de crecimiento, con elementos que permiten a quien lo sigue establecer una plataforma firme para la toma de decisiones, lo que no queda claro es el crecimiento de la persona.

En la ecuación humana de valor de A Basurto[3] sintetiza el desarrollo de capital humano convertido en capital intelectual, donde se inicia invirtiendo recursos y enseñanza a la persona generando activos intelectuales que fortalecen la rentabilidad de la persona a corto plazo, el desarrollo de tecnologías de proceso que fortalece el capital estructurado y la generación de riqueza basado en la inteligencia de la gente.

Cinco razones para poner un changarro.

  1. Proyecto de vida.- si ya decidiste poner un changarro es algo que te va demandar mucho tiempo y esfuerzo, por este motivo debes entonces elaborar más que solo un plan de negocios, debes iniciar una reflexión más profunda que incluya un proyecto de vida[4], donde debes reforzar tus valores, tus habilidades y tus conocimientos[5], cuidar tu salud porque lo peor que le puede pasar a alguien que inicia esta aventura es enfermarse.
  2. Persona solución.- Este proceso permite desarrollar las tablas suficientes para dejar de ser parte del problema y convertirte en solución, serás la fuente de ingresos de la familia, solución de los problemas del mercado, la persona solución toma decisiones y obtiene resultados de corto, mediano y largo plazo, trabaja en base a proyectos y sabe lo que quiere, es decir tiene una visión clara de su futuro.
  3. Aportar capital humano para el país.- Compartir conocimiento es una actitud difícil de asumir, se requiere de mucha paciencia para enseñar y humildad para aprender, y de un gran amor a México, al México de carne y hueso, con el firme compromiso de regresar a la sociedad todo lo que ha invertido en nosotros, desde la educación, salud pública y demás servicios, en un acto solidario de dar las gracias y aportar tu granito de arena.
  4. Personas competitivas países competitivos.- los países son nada sin no tienen personas, son una carga si no tienen personas soluciones, es responsabilidad del estado llegar a estos términos, sin embargo es nuestro compromiso coadyuvar para que se dé rápido, desde el respeto a las leyes y reglamentos hasta la rendición de cuentas, el país es el reflejo de su gente.
  5. Mejorar la calidad de vida.- la búsqueda de la felicidad sueño o realidad, anhelado por todos, abandonada por muchos, la plenitud de la vida donde el hombre se siente auto realizado[6], solo habría que agregarle un elemento más, la trascendencia “como quiero que me recuerden” como solución o como problema.

Lo más importante en esta decisión se centra en la voluntad de la persona, una vez ganada esa batalla las técnicas y conocimientos necesarios se pueden dar de manera sistémica en un proceso que dura toda la vida…

[1] E rojas 1992, El hombre light,

[2] Kiyosaki 2000, el cuadrante del flujo del dinero

[3] A Basurto 2005, Sistema Empresa Inteligente

[4] E Rojas 1994, La conquista de la Voluntad

[5] A Basurto 2005, Sistema Empresa Inteligente

[6] Pirámide de Maslow

Mis dos amos

dos

20111202-172141.jpg Actualmente los mandos medios se encuentran en una encrucijada sin saber a dónde orientar su quehacer directivo, por un lado el jefe mayor les demanda resultados y por otro, el cliente les solicita servicios, ¿qué hacer en un mundo cambiante donde la información se encuentra en mano de todos y lejos de nadie?, donde hasta el más simple de los mortales tiene acceso a un mundo de datos que no entiende, donde los intelectuales de café hacen alarde de su nefasto vacio interior que proyecta grandes dotes de soberbia y desprecio comunitario.
Sin duda es un problema que poco a poco invade las empresas en nuestro país, es la diferencia entre el discurso de competitividad y el ya merito, es una forma de decirle al mundo “no cuenten conmigo”.
Trabajar en base a resultados
Es una premisa propia de occidente, es un estandarte con el cual navega la gestión empresarial de este lado de globo terráqueo. Los resultados son indicadores de presente que permiten seguir el desempeño de la organización en el corto plazo, mediante planes operativos que establecen las áreas involucradas, seguimiento a un presupuesto, metas financieras, son el reflejo de lo bien o mal que están los procesos.
Los lideres que trabajan en base resultados privilegian los procedimientos, la responsabilidad, los programas, son por lo regular muy esquemáticos, muy metódicos en su actuar, así mismo, son lideres rigorosos faltos de paciencia, presionan muy fuerte, son muy observadores y encuentran errores fácilmente. Esto les permite mantener el rumbo, mantiene a la flota en altamar y se gana el temor de sus subordinados, por ser un esfuerzo dirigido le permite empujar hacia adelante y es un gran motivador, sin embargo, en su afán por seguir el guión, tiende a caer en la rutina, se vuelve un trabajo muy repetitivo, revisa los mismo siempre, es muy difícil hacerlo cambiar de opinión por su afán de “dar resultados”, se vuelve un apéndice de las máquinas.
Es muy común que el equipo de trabajo confunda los objetivos con los resultados, se tiene la creencia que dar resultados es ser competitivo, confunden los medios con los fines, logra sobresalir sobre su competidores con premios de relumbrón, donde el servicio no importa, donde los procesos son un accidente de la gestión.
Trabajar en base a proyectos
Es una tendencia más oriental, mas hacia la mística empresarial, los líderes estimulan el sentido de pertenencia, el orgullo por el trabajo y se convierten en soluciones, existe una fuerte relación entre el maestro y el aprendiz, entre los colaboradores y el líder, son indicadores de futuro, de crecimiento y permanencia en el tiempo.
Los lideres que trabajan en base proyectos privilegian el nosotros, el equipo, la fuerza de cohesión y su influencia externa, permanece en el tiempo y se gana el reconocimiento de la racita, son líderes que influyen en la gente, el servicio es su mejor aliado, plantea ideas completas, es un gran comunicador que antepone el fondo a la forma, siempre está dispuesto a enseñar pues la paciencia es una de sus virtudes, sin embargo un mal planteamiento puede confundir a las personas, una mala interacción de los procesos puede provocar rupturas en los equipos de trabajo, las diferencias entre culturas provoca malentendidos no intencionales que distorsionan la realidad, se necesita una fuerte dosis de paciencia y un lote importante de tiempo.
Resultados vs servicios
Al jefe hay que darle resultados y al cliente servicios, es un planteamiento de ida y vuelta, son principios que deben coexistir, uno depende del otro, es un trasiego de valores que reflejan el ser y el querer ser de la empresa, es una mezcla estructural que requiere de mucha reflexión hacia adentro y conciencia hacia afuera, es el hilo conductor donde la organización puede morir o vivir eternamente, es el espacio entre el caos y el cosmos, servir o ser servido.
Los resultados permiten a la organización sobresalir, compararse con el resto de sus competidores, establecer la línea entre ser mejor y ser el líder de mercado.
Los servicios son el detonante de la mejora continua, son los que marcan la diferencia entre el ser y el querer ser, es donde se establecen los compromisos y la línea de valor hacia el cliente es hacer realidad los buenos deseos.
Para hacer frente a los embates del mercado en un mundo globalizado, donde ambos conceptos buscan anteponerse uno al otro es necesario conocer las tendencias mundiales, utilizar la tecnología como palanca de desarrollo y dejar de lado la soberbia empresarial, volver a lo básico aprovechando las bondades de la información en línea, entretejer redes de colaboración interna, privilegiar la enseñanza y formación de colaboradores, comprometernos con la misión de la empresa, que la generación de proyectos se mantengan en línea y puedan ser consultados por todos los integrantes de la organización y lo más importante que sus clientes noten el cambio en los productos y servicios que reciben, solo así podrán cumplir con el jefe y servir al cliente.

El líder maestro crea más.

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“No es suficiente ser líder y tener seguidores, es necesario tener aprendices que valoren al maestro…” scastor

Estos últimos días he recibido noticias que realmente me llenan de satisfacción y otras no tanto, veo con agrado como algunos de los proyectos de personas que creen en lo que hacen, donde sus sueños poco a poco van tomando forma.

Soy testigo de la perseverancia de estas personas y sobre todo de su proceso de maduración y crecimiento como individuo.  Al principio su egoísmo sobresalía sobre cualquier planteamiento razonablemente bueno, su soberbia invadía su cuerpo creando un escudo rebota ideas, parecía imposible rebasar las fuerzas defensoras de sus torcidos pensamientos, su refugio era él mismo.

Sin embargo, como el demiurgo griego empezó a ordenar las ideas en un cosmos natural de crecimiento y poco a poco su visión de futuro basado en la providencia empezó a surtir efecto, su primer punto de quiebre se dió en el servicio, un servicio genuino basado en la humildad.

Para lograr este primer punto es necesario tener claro el ser y el querer ser de ti mismo como persona, convencer a tu primer círculo de apoyo, convencer a los segundos de a bordo, porque de ellos depende el despliegue de las ideas al resto de la tropa.

- Pero ¿cómo voy a lograr semejante hazaña?,  si nadie hace caso de instrucciones no escritas y firmadas por el mero mero: es muy simple, debemos hacer actos de fe, poner en práctica el FIAT creador de todos y cada uno de los elementos que rodean al ser, mostrar de que estas hecho y cuál es tu disposición para enfrentar la adversidad de los tiempos.

El primer nivel de concientización se debe dar en el primer círculo, muchos cometen el error de tratar de sensibilizar a las bases sin haber pagado la cuota de hacerlo en el primer escalón.

Una vez logrado el primer nivel de satisfacción, debes ponerte al servicio de tus colaboradores como un proveedor de datos e insumos, como aquel que provee los elementos y materias necesarias para lograr desarrollar la actividad donde el colaborador se sienta orgulloso de su labor, donde la chispa creativa le acompañe en el día a día y su trabajo deje de ser una carga.

Después de cumplir este primer objetivo, debes  poco a poco posicionarte  como una persona que ayuda, que asesora, que confía en sus colaboradores, en su equipo, en su capacidad creadora.  Este momento es muy importante en tu carrera de líder, es una acción donde tu autoridad se legitima, donde el puesto pasa a segundo término, para dar paso al equipo, a la mejora continua y a la participación de la gente, donde los problemas se dialogan, se discuten las opciones más optimas, donde opinar se vuelve parte del quehacer diario.

Esa transmisión de conocimiento es un proceso lento que requiere de una fuerte dosis de humildad para aprender y  paciencia para enseñar, es la comunión entre maestro y aprendiz, es el trasiego de valor, el cambio de piel, es dejar ser, es consumar tu obra maestra dejando un legado que trasciende en el tiempo, es lograr tu misión.

 

La empresa del conocimiento necesita al trabajador individual

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Las fuerzas del mercado se mueven de manera brusca y desordenada, la oferta no garantiza su demanda en un mundo lleno de cambios y reacomodos históricos, las necesidades de una gran mayoría de la gente se encuentran estancadas en la base de la pirámide de Maslow[1], el estado hace  su mejor esfuerzo para garantizar las condiciones de equilibrio, las bases han sido tocadas y despiertan de su letargo sueño, la empresa tradicional se agrupa para enfrentar los embates del mercado, del estado y de sus acreedores, poco a poco se cumple el pronóstico del agotamiento del sistema capitalista, que aun da bocanadas de aire y se resiste a dejar el trono.

De acuerdo con datos del SIEM[2] el estado de Yucatán cuenta con 33,391 empresas registradas (dic. 2013), de las cuales el 95% son microempresas, y el 71% se dedican al comercio, mientras que el 21% son de servicios, así mismo, es la entidad federativa de nuestro país que muestra un crecimiento en número  de empresas con un 9.81% promedio anual en los últimos cinco años.

Estos datos son una muestra clara de la forma en que nuestra economía regional necesita de un respiro, de una pausa para analizar lo que está sucediendo, si bien la competencia detona beneficios directos para el cliente, hacerlo de manera desproporcionada provoca estancamientos y baja rentabilidad, no solo es crear empresas por crearlas, se debe analizar las necesidades del mercado, establecer mecanismos que den respuesta oportuna a esas necesidades y no a los movimientos provocados por los embates del consumismo devorador del mercado, influenciados por publicidad engañosa y malas prácticas.

En el estado de Yucatán se tienen registros de 31982[3] microempresas dedicadas en su gran mayoría al comercio, microempresas que dependen de uno o dos proveedores que surten a la totalidad del mercado, es decir, se encuentra pulverizada la entrega final de los productos, pero centralizada y acaparada su distribución.

El problema se agrava con la práctica generalizada del desperdicio[4], un desperdicio que estanca el trabajo y no permite avanzar en su creación, que engaña, que mutila el poder de la persona para discernir entre lo útil y lo no útil, que explota los recursos sin medida, sin prevención para evitar sus agotamiento, porque en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida.[5]

La empresa tradicional se agrupa para hacer frente a los embates del mercado, del estado y sus acreedores, se alienan para formar un frente común, para resolver los problemas, pero se olvidan que su razón de ser que es crear, diseñar, desarrollar y establecer mecanismos que contribuyan a la repartición justa de la riqueza, La vocación de un empresario es una noble tarea, siempre que se deje interpelar por un sentido más amplio de la vida.

La empresa del conocimiento necesita de ser individual, sin caer en el individualismo, es decir, necesita a la persona completa, su esfuerzo físico, su arte, su inteligencia, necesita de todo su poder exponencial concentrado es sus talentos, necesita espacios, tiempo.

No se debe aspirar a algo que no se concibe con conocimiento de causa, no debes de alejar las ideas de la realidad, por que cuando eso sucede provocas idealismos falsos, carentes de espíritu, de esencia y se vuelven estériles faltos de sentido.

Las empresas necesitan mover sus estructuras, rediseñar sus procesos y lo más importante definir un rumbo acorde a los tiempos y eternas al espíritu.[6]


[1] Maslow

[2] (Sistema de Información Empresarial Mexicano) http://www.siem.gob.mx

[3] SIEM; estadísticas

[5] Papa Francisco

[6] Lema UVM

La progresión de los equipos de trabajo

En la medida que los equipos de trabajo se integren y cumplan con los objetivos, saquen la tarea, sus colaboradores se comprometan, se lleven bien y sobre todo crezcan en lo individual, desarrollen capital humano para el país, en esa medida serán los logros en materia de competitividad.
Como saber si los equipos avanzan si no se cuenta con un referente?, si no existe un punto de partida, un plan de vuelo que los oriente y un dirigente que motive a la tropa.
Actualmente existen equipos de alto desempeño, círculos de calidad, equipos autodirigidos de alto rendimiento propios de la era industrial, es decir seguimos con las inercias operativas proponiendo soluciones pasadas a problemas presentes, nos encontramos en una pausa productiva orientando nuestra creatividad a mejorar los fierros, las herramientas manuales, a mejorar la máquina de escribir en la era de las computadoras, los equipos siguen surfeando en aguas tranquilas sin visualizar la gran ola.
Podemos observar equipos de trabajo resolviéndole la vida al jefe, orientados a objetivos que fueron concebidos para mantener en control la producción, para aumentar la productividad y disminuir los costos, dejando de lado los costos humanos, ajenos a los embates del tiempo, a la deterioro natural de la vida, sin un plan de largo plazo que dignifique a la persona, a rescatar el orgullo por el trabajo, minimizando las aportaciones hechas por los colaboradores bajo el argumento del pago salarial.
Existen diferentes métodos para ver la progresión de los equipos de trabajo, sus avances en materia individual y colectiva, en gran reto entonces sería convertir esta metodología en herramienta de
Trabajo útil, que detone el desarrollo individual de la persona sin caer en el individualismo, que fortalezca el sentido de pertenencia y se conviertan en soluciones a los problemas cotidianos.

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